Todos los padres de familia nos hemos planteado esta y otras preguntas. De hecho, desde que nuestros hijos están en el vientre empieza un proceso que marcará en gran medida su forma de ser. ¿Cómo lograr que mi bebé sea sano, inteligente, activo…. feliz? A continuación, te presento 3 aspectos claves para lograrlo.
Estimulación limitada y natural
Sí: estimulación limitada. Me refiero a que existe tal cantidad de estímulos hoy día que lo que menos estimulan es la creatividad en los bebés y niños. A veces, un único estímulo puede lograr lo que muchos juntos no logran. Estamos en la era de la sobreestimulación y esto conlleva poco o nada el desarrollo de la imaginación o creatividad. Limitada quiere decir una cosa a la vez. Un error común es poner una gran cantidad de estímulos que dejan de cumplir su función. El estímulo correcto en el momento correcto logrará grandes resultados.
Con natural me refiero: menos tecnología. Un niño menor a 5 años necesita cantar, moverse, correr, gatear, saltar, tocar, moldear. Mucho de esto se refiere a actividades que poco tienen que ver con la tecnología. Debemos dejar de utilizar el ver o escuchar como únicos o principales estímulos. Optemos por los que provocarán todas estas acciones antes mencionadas: movimiento, imaginación.
Además del yo, el nosotros
Desde bebés, debemos ayudarles con sentido positivo a que aprendan a relacionarse con otros. El manejo del apego y cómo sobrellevarlo es quizá el cimiento de todo el proceso de autocontrol que es tan valorado en todos los niños. Ayudarlo a sentirse cómodo con otros, evitar decir frase como “le da miedo”, “está asustado”, “no le gusta saludar”, etc. ayudará a que poco a poco se sienta cómodo compartiendo con personas distintas a su núcleo.
La convivencia con otros hermanos es el mejor lugar para el desarrollo social de un niño. Sin embargo, estamos en una época en donde es más difícil o lenta la llegada de un hermanito. En este caso, la convivencia con otros niños de la edad apoyará el desarrollo de destrezas sociales básicas.
Autonomía como hilo conductor
Educar niños felices implica necesariamente presentarles retos: desde los más pequeños y adecuados a su edad. Un ejemplo: no hay nada más gratificante para un niño que se le permita comer con sus propias manos -a costa de lo sucio que puede ponerse-. Cuidar que haga cosas pequeñas por sí solo es la mejor manera de hacer hijos autónomos y felices; además de cultivar la seguridad y confianza en sí mismos. Si no lo desarrollamos desde pequeños, es más difícil lograrlo de grandes.
Con el programa Connections en Colegios APDE desarrollamos estas y otras áreas tan importantes en el bienestar del niño. Además de hacer un trabajo con los padres de familia como primeros y más importantes educadores en estas etapas.