Educar en la confianza a los hijos, para padres de familia, es muy similar a tender la cuerda de trapecista y hacer el recorrido a sabiendas que el delicado equilibrio es lo único que evita la caída libre, a veces sin malla de seguridad. Quizá está analogía sea un poco extrema, pero en la realidad es así de delicada y determinante.
Conviene definir de forma rápida lo relevante del término confianza: Es la virtud, por la cual se tiene, la seguridad firme, hacia otra persona o cosa, que nos permite predecir sus acciones y comportamiento de forma anticipada y fiable. En el libro Camino, encontramos la siguiente recomendación de San Josemaría Escrivá de Balaguer, “Repito: prudentes, sí; cautelosos, no. Conceded la más absoluta confianza a todos” Esto resalta la importancia de ganar y brindar la confianza a otra persona.
Buenas prácticas para desarrollar la confianza entre padres e hijos. La idea no es hacer un decálogo de la confianza o una receta mágica, cada relación entre padre e hijos es única y singular. Sin confianza no hay educación que valga la pena. A continuación algunas recomendaciones:
La confianza es la brújula que orienta una educación real y para la vida, de nuestros hijos. En Colegios APDE la confianza también es importante para que el proyecto educativo de cada familia sea cada vez más solido para cada uno de nuestros alumnos.