Educar en la confianza a los hijos, para padres de familia, es muy similar a tender la cuerda de trapecista y hacer el recorrido a sabiendas que el delicado equilibrio es lo único que evita la caída libre, a veces sin malla de seguridad. Quizá está analogía sea un poco extrema, pero en la realidad es así de delicada y determinante.

Conviene definir de forma rápida lo relevante del término confianza: Es la virtud, por la cual se tiene, la seguridad firme, hacia otra persona o cosa, que nos permite predecir sus acciones y comportamiento de forma anticipada y fiable. En el libro Camino, encontramos la siguiente recomendación de San Josemaría Escrivá de Balaguer, Repito: prudentes, sí; cautelosos, no. Conceded la más absoluta confianza a todos” Esto resalta la importancia de ganar y brindar la confianza a otra persona.

Buenas prácticas para desarrollar la confianza entre padres e hijos. La idea no es hacer un decálogo de la confianza o una receta mágica, cada relación entre padre e hijos es única y singular. Sin confianza no hay educación que valga la pena. A continuación algunas recomendaciones: 

  • Dedicarles tiempo: Una herramienta excelente y en sus diferentes situaciones permite el intercambio de opiniones, aclaraciones de inquietudes, compartir con cada uno de los hijos.
  • Intimidad con cada uno de los hijos: Cada uno es un ser único e irrepetible, lo que requiere una confianza para cada uno, llena de intimidad y singularidad.
  • La confidencia: Es el momento por el cual, ya somos dignos de confianza para que se nos comparta, información trascendente, la cual se maneja con sigilo y silencio.
  • Coherencia personal: vale más un ejemplo que confirme siempre que nuestro actuar, tiene plena relación entre lo que se dice y se hace.
  • Cumplir lo que se promete: mucho cuidado, defraudar una promesa, lleva un instante, recobra la confianza puede llevar una vida.
  • Escuchar no oír: la empatía con nuestros hijos es un alto acto de caridad humana, poner todo nuestro ser para atenerle y estar en su mundo.
  • Corregir con amor: si llega el momento de corregir, se debe hacer con amor, sin perder de vista la responsabilidad y consecuencias que se tengan que asumir.

La confianza es la brújula que orienta una educación real y para la vida, de nuestros hijos. En Colegios APDE la confianza también es importante para que el proyecto educativo de cada familia sea cada vez más solido para cada uno de nuestros alumnos.




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